Tratamiento Terapéutico

Un drogodependiente es un ser transgresor por naturaleza, para recuperarlo de su adicción debemos incorporarlo a la sociedad y a su medio a través de un tratamiento especializado, buscando que la recuperación sea lo menos traumática para él y su familia.
El Tratamiento Terapéutico implica actividades terapéuticas diarias acorde a lo programado en la Estructura Semanal del Centro de Rehabilitación, Psicoterapia Individual, Psicoterapia Grupal, Entrevistas Vinculares, Psicoterapia Familiar y Reuniones multifamiliares, Entrevistas Médicas – Psiquiátricas de control y seguimiento. También se realizan distinto Talleres grupales psicoeducativos, de concientización, recreación, deportes, música, teatro y laborterapia. A demás se realiza un seguimiento médicos-psiquiátrico y controles con análisis de orina sorpresivos a todos los pacientes de la institución.
La modalidad de trabajo se basa en ejercer el criterio y el sentido común, enseñando al paciente a aprehender los valores del programa terapéutico y a desarrollar la capacidad de discernir, modificando los hábitos de consumo y revirtiendo los proyectos de muerte existentes por un nuevo proyecto de vida, afirmándose en un compromiso para el cambio de vida a partir de la interiorización de conductas positivas.
El paciente deberá manifestarse dentro de los parámetros planteados terapéuticamente – no uso de drogas y alcohol, no violencia, no contacto con otros drogodependientes- y así comenzar a confrontar la realidad con otros valores.
El trabajo terapéutico se intensifica con la familia en las terapias vinculares, de padres, de hermanos, de parejas y en las reuniones semanales para familiares. El trabajo con la familia del adicto es de vital importancia para alcanzar la plena rehabilitación. El acompañamiento familiar es clave a lo largo de todo el proceso de tratamiento, ya que los logros obtenidos por los pacientes deben afianzarse dentro de sus vínculos más íntimos.
Todo este proceso terapéutico debe acompañarse con seguimiento constante tanto de los profesionales de la institución como de la familia del paciente.
Semanalmente el equipo terapéutico realiza reuniones de equipo dónde evalúa y planifica el abordaje más conveniente y acorde a cada paciente y su situación. Más allá de que el adicto nunca fue totalmente privado de su contacto con la sociedad, después de haber elaborado y trabajado terapéuticamente los temas fundamentales de cada paciente: familia, sexualidad, responsabilidad, miedos y proyectos, y haber podido él mismo establecer límites claros respecto a cada uno de ellos, estará en condiciones de ir disminuyendo, de manera gradual, la frecuencia en la asistencia a la casa y a los grupos. Tiempo que le permitirá conseguir un trabajo o seguir un estudio, en caso de que producto de su enfermedad no haya podido realizar ninguna de las dos actividades. De esta forma irá construyendo fuera del tratamiento su propio y nuevo lugar en la sociedad hasta lograr, de a acuerdo a lo alcanzado y la consecución de sus objetivos, el alta de la institución y su graduación en el programa.

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